Más que un mundo, la moda es un universo entero, pues no se refiere únicamente a los artículos o las prendas que están en boga cada temporada, sino también a las tendencias en cuanto a productos y servicios de otras esferas de la vida en las que también tiene un impacto considerable la innovación, por ejemplo la tecnología, de ahí que siempre busquemos adquirir el gadget de última generación: este puede ser más atractivo visualmente al tiempo que ofrece más y mejores aplicaciones, y por eso todos lo queremos tener.

Así pues, para darnos a entender, es necesario partir del concepto de moda, que hace referencia a algo que está en uso precisamente por su pertinencia temporal, es decir, que la moda es pasajera y a ello responde que contantemente salga un nuevo producto o que un servicio se “mejore” presentando nuevas adendas, en aras de resultar más atractivos e incluso útiles para quienes así lo deseen o requieran. Entonces, aquello que “está de moda”, responde a un contexto, al tiempo y al lugar, o sea, a la sociedad y sus usos y costumbres.

Hoy en día, el concepto de Wedding Planner es tan recurrente porque se ha convertido justamente en una tendencia, estudiar para ser un asesor de este tipo y brindar un servicio para tan importante evento está de moda, no solo porque sea algo que todas las futuras novias buscan, sino también porque resulta una actividad compleja que requiere de bastante tiempo, además, si se busca destacar con una boda a la altura de aquellas que están en boca de todos, no hay nada mejor que contratar a un especialista en el tema.

Un Wedding Planner es entonces el encargado de planificar e incluso de apoyar la realización de este evento que en la actualidad puede cobrar muchísimos matices. En otros tiempos, llevar a cabo una boda podía ser algo completamente tradicional, es decir, que correspondía a las costumbres y a la religión practicada por las familias implicadas, siguiendo de manera muy estricta las pautas para una consumación nupcial. Pero hoy, es posible estar en México y haber crecido en el seno de una familia católica y organizar una boda que salga de lo común o que no maneje todos los rituales acostumbrados en las prácticas de esta religión.

Este cambio de paradigma o la apertura que estamos viviendo en uno de los rubros más antiguos y en apariencia más inamovibles (pues recordemos que las nupcias se han contraído desde tiempos inmemoriales y constituyen un contrato social en el que dos personas se unen ante otra instancia “superior”, sea un dios o el Estado).

Ocurre por la dinámica con la que opera el mundo entero y en muchos ámbitos, se trata de una evolución que bien puede entenderse como natural, ya que hemos visto que abrir los horizontes siempre trae, además de ventajas o beneficios, nuevas vías para comprender lo otro y en ese sentido, se puede vivir mejor.

Aunque pareciera que una boda es un evento sin trascendencia, en realidad es un punto de partida para vivir nuevas experiencias que pueden cambiar por completo nuestra forma de ver las cosas. Rome y Julieta es un caso de amor trágico en el que dos personas no pudieron unirse para “vivir felices por siempre” porque sus familias, a pesar de tener una educación religiosa similar.

No compartían otras cuestiones que para ellos resultaban altamente relevantes. Si nuestro mundo no se encontrara en constante cambio, hoy los amantes seguirían sin unirse por concepciones del mundo opuestas, pero actualmente vemos parejas de hindús con cristianos, o cualquier combinación que antes pareciese imposible.

 Sin embargo, que vivamos en un mundo en constante movimiento, no implica que se tenga que dejar de lado la tradición, pues muchos buscan preservar sus costumbres religiosas y de otros tipos, como una forma de mantener una identidad. Sea el caso que sea, es decir, que para una boda se busque salir de lo común o permanecer en lo tradicional, un Wedding Planner resulta el mejor aliado, ya que este especialista tiene la responsabilidad de llevar a cabo el evento siguiendo las pautas de los novios para consumar su unión bajo los preceptos que elijan.

Y es que cada situación presenta retos que muchas veces pueden dificultar las cosas para ese par de enamorados que en lo único que piensan es en estar unidos, descuidando detalles que si bien podrían atender las familias, es mejor que un Wedding Planner organice todo para no dejar fuera o sin atención ningún aspecto y así todo salga a la perfección, pues es lo que toda pareja desea, que el día de su boda sea inolvidable, pero no por los errores ocurridos, sino por una organización impecable que garantice el mejor momento de sus vidas.

Ahora que ofrecimos un panorama general de lo que hace este especialista, es posible observar la magnitud que tiene su labor y para que un Wedding Planner se desempeñe a la altura de las necesidades y deseos de cualquier pareja, es necesaria una preparación consistente, que abarque estudios de diversos factores, pero también resulta imprescindible un bagaje cultural considerable. Para todo lo demás, es decir, los aspectos académicos que exige esta profesión, lo mejor es que la persona se haya preparado en una institución que avale su desempeño.

Si a ti te interesa formarte como un especialista en la planeación y gestión de bodas, te recomendamos iModae, Instituto de Moda y Empresa, una escuela mexicana enfocada a los negocios de este universo que, como puedes ver, tiene muy en cuenta esta tendencia por ser uno de los servicios más solicitados en la actualidad.